Cuando la IA termine de escribir los 9.000 millones de nombres de Dios

-Eduardo Pérez Viloria-

Arthur C. Clarke

En «Los nueve mil millones de nombres de Dios», el británico Arthur C. Clarke nos presenta a un grupo de monjes tibetanos que trabajan en un proyecto desmesurado y extraordinario por lo divino de su objeto: generar una lista exhaustiva y matemáticamente exacta de los nombres de Dios.

En un principio los religiosos ejecutan manualmente la tarea durante 300 años, pero luego, Deus ex machina, deciden utilizar una supercomputadora capaz de calcular en 100 días lo que les llevaría 15.000 años en completar.

Concluida la labor, unos perplejos ingenieros advierten cómo una a una se van apagando las estrellas en el firmamento. La profecía del fin del mundo se cumple.

La Inteligencia Artificial se basa en el procesamiento de datos y algoritmos complejos para emular la inteligencia humana y realizar tareas que requieren razonamiento, aprendizaje y toma de decisiones. En la historia de Clarke, la computadora asume una tarea monumental que supera las capacidades humanas, y rebasa sus límites con pasmosa facilidad.

Al igual que los monjes en la historia, los científicos y desarrolladores de IA se esfuerzan por descubrir y comprender los «nombres» o los patrones fundamentales de la realidad, mediando matemáticas que ejecutan variaciones, combinaciones y permutaciones.

Pero a medida que avanzamos en el abordaje y análisis del tema golpea la pregunta ¿Puede la IA alcanzar una comprensión profunda de la realidad, o será un océano de verdades con un centímetro de profundidad?

Una IA capaz de generar todos los nombres de Dios representa un cataclismo, una amenaza, una esperanza o una banalidad. En la historia de Clarke, los monjes tibetanos tienen la creencia de que, una vez que se completen todos los nombres de Dios, el universo llegará a su fin. ¿Llegará a su fin para dar inicio a una nueva era que resetea el sistema mundo o constituirá dicho cierre una hecatombe que, no sólo arrasa con el género humano, si no que inicia el Reino Absoluto de las Máquinas?

¿Será la IA la Caja de Pandora abierta que desatará los males en el mundo? «Los nueve mil millones de nombres de Dios» de Arthur C. Clarke constituyen una cruel, por insensible, metáfora de la rebeldía y la desobediencia humana que, como a Adán y Eva, a Prometeo, a Ícaro, castiga implacable al pequeño ser humano que osa desafiar los designios de un Dios vociferante e iracundo.