La estafa a las mujeres en la política

-Eduardo Pérez Viloria-

La libertad guía al pueblo.
Cuadro pintado por Eugène Delacroix en 1830.

A través de la participación de las mujeres en la política, buscamos corregir las desigualdades históricas de género y garantizar que todas las voces puedan ser escuchadas al tomar decisiones importantes para el bien común.

A lo largo de la historia, debido a la estructura patriarcal establecida en algún momento del proceso de civilización humana, las mujeres han quedado relegadas a un segundo plano, pero, gracias a los movimientos feministas, las mujeres han logrado avances significativos en la ocupación de puestos de liderazgo, con influencia en todos los rincones del mundo. el mundo.

Citando a un hombre barbudo llamado Engel, «la explotación de las mujeres por los hombres es la forma más vil de explotación conocida en la historia de la humanidad y es comparable a la explotación que la burguesía ejerce sobre las clases proletarias…l “explotación del hombre por el hombre es más bien explotación de la mujer por el hombre”.

Es por esto que creemos que uno de los principales desafíos para brindar una representación descriptiva de calidad surge del deseo de equilibrar la voluntad de la mayoría política con las realidades de todos los sectores sociales. ¿Qué quiero decir con eso?

Después de una investigación exhaustiva, podemos afirmar que los cargos políticos más influyentes en este país liderados por mujeres no están representados (digámoslo) por feministas, lo que implica plantearse una serie de preguntas necesarias para entender el porqué de este fenómeno. Porque sólo las mujeres que comprenden la necesidad de una transformación radical de la sociedad pueden marcar la diferencia .

Por otro lado, creemos que la investigación sobre género y política ya no debería centrarse en “qué diferencia hace la participación de las mujeres” sino en “cuál es la naturaleza de la representación sustantiva de las mujeres”; es un redimensionamiento necesario para abrir el campo de un debate no establecido hasta ahora.

Un punto fundamental que creemos que se pasa por alto habitualmente en este tipo de estudios es cómo se integra este debate con otras identidades de género y con mujeres de entornos sociales vulnerables.

En cuanto a la representación femenina en las autoridades francesas, ¿qué porcentaje de ellas proviene de barrios populares? ¿Cuántos son de origen no europeo? ¿Son estas personas con limitaciones físicas funcionales? ¿Son transgénero u otras identidades de género diverso?

Para lograr una integración real y total, cada grupo social debe tener igualdad de oportunidades de participar, de lo contrario equivaldría simplemente a cambiar un modelo de opresión por otro.

Promover la igualdad de género en la política no es sólo una señal ética, sino también esencial para la legitimidad de las decisiones gubernamentales y el empoderamiento de las mujeres en la sociedad.

Publicado originalmente en Mediapart